La partitocracia de PP y PSOE ocupa la Cámara de Cuentas

En la Asamblea de Madrid se van a votar hoy los candidatos a la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid. De nuevo, para la elección de los candidatos se ha seguido el sistema tradicional de nombramiento de las instituciones de control de nuestro país. Los partidos mayoritarios, los viejos partidos, se reparten en proporción a su peso electoral la cuota de candidatos a proponer y nombrar. En este caso, el PP y el PSOE se han puesto de acuerdo para que el primero proponga y nombre cinco candidatos y el segundo, dos.

De manera que, pase lo que pase, salgan elegidos los candidatos que quieren esos partidos. Esos candidatos los proponen las cúpulas de los partidos políticos. Obviamente, no es difícil pensar que lo hacen porque son personas del agrado de los máximos dirigentes de esos partidos. En ningún caso pasan por un examen transparente en la Asamblea; todo lo más que hacen es enviar un curriculum días antes de la votación, que no está normalizado y que no se pubica ni siquiera en la web de la Asamblea. Como se puede comprobar, es un proceso completamente opaco. Nosotros, para abrir una mínima puerta a la transparencia, vamos a publicar los curriculums:

CANDIDATOS DEL PP

CANDIDATOS DEL PSOE

Esta forma de actuar es la que hace que las instituciones que tienen que ser independientes en nuestro país no lo sean y acaben al servicio de las cúpulas de los partidos políticos. Por que, más allá de que cumplan los requisitos formales para ser candidatos y nombrados, la razón de su propuesta es su relación con el partido político que los propone. Por ejemplo, en este caso, el PP vuelve a proponer al actual presidente, Arturo Canalda González, que ya fue elegido sin cumplir los requisitos legales -10 años de experiencia profesional como abogado u economista-, ya que sus trabajos han consistido en distintos puestos políticos con nombramientos a dedo por el PP. Y el PSOE propone a una mujer, Mónica Melle Hernández, que ha estado trabajando para la Administración socialista del Estado desde el año 2004 hasta que perdió Zapatero; y a un hombre, Andrés Gómez Sánchez, que ha estado en la ejecutiva de Comisiones Obreras (CC.OO.) y que -desde 2009 a 2011- ha sido asesor de gabinete de Manuel Cháves, vicepresidencia tercera del Gobierno y Ministerio de Política Territorial y Administraciones Públicas.

Esta es una nueva evidencia de la partitocracia que corroe nuestro país. Una partitocracia que ha arruinado las cajas de ahorro, el Consejo General del Poder judicial, el Tribunal Constitucional. Hace falta terminar con ella y que en las instituciones de control haya personas seleccionadas por ser los mejores entre los candidatos presentados, tanto por su trayectoria profesional, como por su capacidad para ser independientes del poder político que tendrán que controlar.

Para ello, UPyD propuso y -ha vuelto a proponer- en la Asamblea de Madrid que la elección de los miembros de la Cámara de Cuentas se haga entre aquellas personas que, reuniendo los requisitos legales, hayan presentado individualmente sus candidaturas y que sean votadas por mayoría de 3/5 de la Cámara, después de haber pasado por una rigurosa audiencia pública en una Comisión de la Asamblea.

Además, entre los requisitos para garantizar su independencia se exigirá que durante los 10 años anteriores a su nombramiento no hayan ejercido ningún cargo electo ni hayan sido miembros del Gobierno de la Nación o del de cualquier comunidad autónoma o corporación local ni altos cargos de cualquiera de las mencionadas administraciones o del sector público de ellas dependientes. Se necesitan personas que ejerzan sus funciones de manera imparcial, al servicio de los ciudadanos y para ello, como decía mi profesor de procesal en 5º de carrera, Ernesto Pedraz Penalva, se establece las garantías de su independencia.

La pena es que el PP y el PSOE, que tan enfrentados parecen en todo, en el fondo van a una en lo importante para ellos: repartirse las instituciones entre su gente. En eso son un verdadero sindicato de intereses comunes.

Contra eso estamos luchando, será difícil, pero estad seguros que vamos a ganar. Por lo pronto hoy nos opondremos al nombramiento de esos candidatos.

Vídeo de mi intervención en la Asamblea con la oposición de UPyD a esos nombramientos.

La realidad vista con nuevos ojos

Rajoy el sábado pasado anunció que el PP iba a proponer la supresión de las pensiones de los parlamentarios. Justo un mes después de que sus diputados votaran en contra en las Mesas del Congreso y Senado a una propuesta de UPyD, que les había hecho llegar Rosa Diez reiteradamente para la supresión de ese privilegio, y sólo unos días después de que Montoro voceara que era una propuesta demagógica y que no había tal privilegio. Inmediatamente, el anuncio fue portada de todos los digitales y de los periódicos del día siguiente. La mayoría de los cuales obviaron que la propuesta la había hecho UPyD hacía meses y que el PP había votado en contra de ella. Y los que no lo eludían, Publico y El País, es fácil imaginar el por qué.

Además del apoyo mediático, ese mismo día, salieron a apuntalar a su “líder” más cargos del PP, ahítos de entusiasmo. Esperanza, la de Madrid, precisó que no se debían “blindar” las pensiones de los Diputados. Aunque olvidó, ¡pobrecita!, que en esta legislatura, en el 2007, ha “blindado” la suya aprobando una Ley sobre el Consejo Consultivo de Madrid (uno de esos órganos que ahora Cospedal dice que hay que suprimir por redundante) mediante la concesión de la condición de consejeros vitalicios a los ex Presidentes de la Comunidad de Madrid. Y que en la Asamblea de esa Comunidad también hay un acuerdo de su Mesa con un régimen especial de pensiones para sus parlamentarios.

Todos saben, menos los medios de comunicación, que no es esta la única iniciativa de UPyD que han plagiado el PP o el PSOE. Este mismo fin de semana ambos partidos han insistido en que hay que eliminar duplicidades entre las administraciones y que hay que ser austeros en el gasto. El PSOE prometiendo controlar las televisiones autonómicas y mejorar la coordinación de las comunidades autónomas. El PP prometiendo suprimir los órganos redundantes y reducir las empresas y fundaciones públicas. Oyéndoles, parecían recitar, como un catecismo, las propuestas contendías en el libro de UPyD sobre el “coste del estado autonómico”.

Nada hay que oponer a ese recital, si es para bien. Ahora, ya que se recita, que al menos sea la lección completa.  Porque, las omisiones e incongruencias cantan mucho. Por ejemplo, las de Rajoy negando que haya que modificar las pensiones de los ex Presidentes. Quizás convencido de que el halo presidencial le ha empezado a rozar y temeroso de que puedan ser limitados los futuros privilegios de un cargo para el que tanto banquillo ha chupado. O las de Cospedal que al tiempo que pide la supresión de órganos redundantes de las autonomías, los vota en el Senado para Extremadura.

Si en España hubiera prensa libre, se contaría a la ciudadanía las iniciativas políticas interesantes, aunque estas no provengan de alguno de los grupos de poder. Pero como hay prensa concertada, se pone en boca de estos grupos lo que fueron iniciativas de otros y se ocultan todas sus incongruencias. El repaso a los periódicos este fin de semana es una prueba palpable de lo que decimos. Leyéndolos parece que todas las iniciativas que UPyD ha llevado al Congreso -eliminación de duplicidades administrativas, techo de gasto para las comunidades autónomas, despolitización de las cajas de ahorro, por citar las de más actualidad- las hubieran presentado el PP-PSOE, en lugar de haber votado concertadamente en contra.

A pesar de ello, no se puede dudar que es un éxito que un todavía pequeño partido haya sido capaz de influir tan manifiestamente  en el debate político de España. Marcel Proust decía que la verdadera experiencia no consiste en descubrir nuevos países, sino en ver la realidad con nuevos ojos. Los hay que están de viaje, continuamente moviéndose hacía donde les conduce la demoscopia pero sin pretender llegar a ningún lado. Por eso, si queremos que las cosas se vean diferentes, hay que apostar por la verdadera experiencia, aquella que acaba realizándose. Por UPyD, el único partido que ha sabido ver la realidad con nuevos ojos.

Pacto de hierro

Hoy en el Congreso de los Diputados se ha vuelto a constatar que el PSOE y el PP tienen un pacto de hierro. Ambos partidos se han opuesto desabridamente a la reforma de la Ley Electoral que ha planteado Rosa Diez para garantizar la igualdad de los votantes cualquiera que sea el lugar de España donde ejerzan su derecho al voto.

Es evidente que ninguno de los dos quiere perder los privilegios de los que gozan con la actual legislación, que permite que un diputado del PSOE o del PP cuesta aproximadamente cinco veces menos votos que uno de UPyD o siete veces menos que uno de IU.

Este pacto de hierro les garantiza el turnismo, no para gobernar sino para repartirse el poder.  Aunque en esto no están solos, coinciden con los nacionalistas de CIU y PNV, igualmente interesados en la defensa de su chiringuito y opuestos radicalmente a la reforma. Claro, que un voto en Bilbao al PNV vale seis veces más que uno a UPyD.

País desgraciado el nuestro, que tiene que oir a esos cuatro partidos defender que el pleno de la camara no es el lugar de deliberación donde debatir sobre una propuesta tan importante como la reforma de la Ley electoral, sino que ésta debe discutirse en una subcomisión (para morir) en la que lleva dos años y de la que no ha salido nada a pesar de que el Consejo de Estado hace un año que emitió un interesante informe que apela a la reforma para garantizar la igualdad propuesta por UPyD.

Gobernar exige tomar decisiones y ser responsable de sus consecuencias. En la España de hoy, con el sistema político de la transición agotado, cada vez es más evidente que sin una reforma de la Ley Electoral no se  gobernará responsablemente, ni se harán las reformas necesarias que eviten los males del populismo y la xenofobia que ya se atisban en otros paieses europeos. Nosotros vamos a insistir, la voluntad bien dirigida puede más de lo que parece.

A un escaño

En el diario de Barcelona “La Vanguardia” de hoy aparece una encuesta donde dicen que UPyD podría multiplicar por cuatro su resultado en escaños en el Congreso de los Diputados y que tendría más de un cuatro por ciento en intención de voto. Es sin duda una buena noticia. Como lo es, que por fin se constate que los ciudadanos españoles pasan factura, aunque sea en un sondeo de opinión,  a un gobierno y a un presidente que están demostrando falta de criterio, exceso de retórica y ausencia de decisión para hacer frente a la crisis política, social y económica más grave de España de los últimas décadas.

La encuesta dice que de haber elecciones los socialistas perderían más de 18 escaños y muchos millones de votos y que el PP rondaría los 170 escaños aunque no aumentaría en votos, simplemente mantendrían los que tienen. También que los ciudadanos consideran un desastre tanto la labor de gobierno como la de la oposición.  Si el PP llega al gobierno, será por implosión de quién lo mal ejerce, no por merítos propios.  Ese partido, para desgracis de ellos y de todos, hace virtud de no hacer nada.

Aunque lo peor es que, de confirmarse la encuesta, el PP tendría que gobernar con una CIU que, a pesar de perder escaños y votos y de tener un porcentaje de apoyo inferior a UPyD e IU, sería decisiva para que tuviera mayoría en el Congreso. Ahora, en estás condiciones, ¿cuál sería el cambio real que necesita el país? Ninguno. No habrá ni una sóla de las reformas claves: en la Ley electoral, en la Constitución, en la justicia, en la educacón.

Si queremos esas reformas, hemos de seguir trabajando, para que en la próxima encuesta nos den grupo parlamentario propio. ¡Ya sólo estamos a un escaño!

Un apunte final sobre Cataluña.

En la encuesta no preguntan por Rosa Diez. Les dará miedo verla como la más valorada de los líderes políticos. Pero claro, qué otra cosa se puede esperar de un periódico que sigue llamándonos neocentralistas: será que no se han leído la ponencia política que va a ir al congreso  en la que se defiende un estado federal. Aunque quizás es posible que sepan que defendemos la igualdad de todos los españoles cualquiera que sea el luegar donde vivan, incluso en Cataluña. Pero que no les convenga decirlo no vaya a ser que muchos de los que viven en allí se den cuenta de que con una política que defienda la igualdad, en lugar del hágase en cada sitio lo que a uno le de la gana y en Cataluña aún peor, podría irles mucho mejor en su vida cotidiana.