Viéndolas llegar

11saludo400_336[1]

Ayer, asistimos a la confirmación de que Zapatero y su gobierno lleva años en su relación con Cataluñaviéndolas venir”. Lo que empezó con un Estatuto, que estaban convencidos sería una pequeña reforma, que todo lo más retocaría las paredes de un edificio ya terminado, pero que ha acabado convirtiéndose en una reforma confederal del Estado que todavía sigue.

Y continuó con la repetición del tripartito, por decisión del PSC y Montilla –a pesar de su descenso electoral-, lo que les está acarreado un agónico momento parlamentario, en el que cualquier propuesta en el Congreso la tienen que negociar in extremis, con el resultado que sea, para evitar perder una votación. Ha terminado con la foto de la reunión bilateral de Estado entre el vicepresidente tercero de España y el “president de la Generalitat” de Cataluña, para decidir, entre ellos solos, cuanto dinero de todos les toca a unos. En fin, era algo cantado. Si no existe iniciativa, ceder es cuestión de tiempo. Al PSOE no le queda otra, si quiere mantener su interesada amistad con el PSC y pactar con CIU para evitar un, en otro caso, inevitable adelanto electoral. Seguiremos viéndolas llegar, porque Zapatero y los suyos siguen a verlas venir. Preparémonos, porque no ha hecho más que empezar.

Convergencia con Zapatero

images[8]La pasada semana el presidente Zapatero ha mudado una parte de su gobierno. La pregunta que surge viendo los cambios es para qué los ha hecho. No parece, por la persona propuesta para economía, Elena Salgado, que quiera lanzar un mensaje de confianza al mundo económico y financiero tanto nacional como internacional. O que Chaves, hasta ayer presidente de una comunidad autónoma de las mejor cuidadas por este gobierno, sea, como nuevo vicepresidente territorial, un imparcial y cauto negociador de la financiación autonómica.

Para resolver la pregunta, quizás no haya que pretender encontrar una respuesta en los problemas de los españoles y el intento de conseguir un buen equipo que les dé soluciones. Quizás la respuesta haya que buscarla, aunque sea parcialmente, en los problemas que tiene el gobierno. Y, ¿cuál es el principal? Su falta de mayoría parlamentaria para tener la estabilidad necesaria que le garantice su permanencia hasta el fin de esta legislatura y disfrutar entre tanto de la presidencia de la UE. Zapatero necesita completar su mayoría con los votos de otros grupos para sacar adelante sus propuestas legislativas. Y una de ellas, sobre todo en esta situación de crisis económica, es cardinal: la ley de los presupuestos generales de Estado. ¿Qué opciones tiene para conseguir esa mayoría?

Sigue leyendo