Privilegios y veracidad

La semana pasada se debatió una Proposición de Ley de iniciativa legislativa ante el Congreso de los Diputados,  presentada por UPyD en la Asamblea de Madrid, en la que se pedía un doble cambio en el régimen de los parlamentarios: su inclusión en el régimen común de la Seguridad Social, entre otras cosas para que paguen la parte de cuota que corresponde al trabajador, y que no sea su institución la que sufrague tanto la parte del trabajador como de la empresa; y  para que esas instituciones no puedan decidir, por sí, que una parte de las retribuciones de los parlamentarios, sin necesidad de justificación alguna, se puedan considerar gastos de desplazamiento o viaje exentos de pagar impuestos. Ambas propuestas la había planteado antes UPyD. La primera en el Congreso de los Diputados y la otra, para anular la exención decidida por la Mesa de la Asamblea, ante ese órgano. En ambos casos los grupos del PP, PSOE e IU se habían opuesto a cualquier cambio.

Precisamente, fue la negativa de la Mesa a suprimir la exención del IRPF de un 20% de parte del salario de los diputados madrileños – que en legislaturas anteriores habían aprobado los tres grupos-, lo que nos aclaró la conveniencia de plantear la modificación de la Ley que regula ese impuesto para evitar su uso abusivo. Y al tiempo aprovechar para pedir la integración de los diputados en el régimen de  Seguridad Social común. Nuestro portavoz, Luis de Velasco, defendió en el Pleno que con esa iniciativa se pretendía acercar los políticos a los ciudadanos, suprimiendo diferencias entre ellos injustificadas en fiscalidad y Seguridad Social; en suma en dos de las instituciones básicas para entender la ciudadanía común de todos los españoles. Los grupos del PP, PSOE e IU se opusieron en sus intervenciones con gruesos argumentos a la propuesta de UPyD, a pesar de que en el caso de IU y del PSOE decidieron intervenir en el turno a favor de la propuesta y votar para que ésta siguiera su tramitación parlamentaria.

 El Grupo de IU argumentó contra la propuesta, que tituló demagógica, porque con ella “la derecha rancia y caciquil” pretendía privar a los que habían luchado contra el fascismo y por la democracia  de los recursos necesarios para ejercer la representación política, además porque no iban a permitir que nadie llamará “chorizos” ni a ellos, ni a ningún otro diputado y porque que UPyD había nacido desde un “coche oficial”. El Grupo Socialista recalcó que no se puede tratar igual a quienes son diferentes, negó que existieran “privilegios”, añadió que Rosa Diez que va en coche oficial no puede dar lecciones a nadie y que es el PSOE el partido que lucha contra los privilegios. Si bien admitió que el régimen fiscal y de Seguridad Social de los diputados se podía mejorar siempre que lo propusiera alguien en serio y sin demagogia. El Grupo Popular, que votó incluso contra la tramitación parlamentaria de la Ley, coincidió con el Socialista en que los diputados son distintos del resto de los ciudadanos y que deben tener un régimen jurídico diferente. Y para ello su orador comparó nuestro digno, pero en todo caso pequeño parlamento regional, con el régimen de los parlamentos nacionales de otros grandes países, entre ellos el británico.

El debate, que se colgará en la web, por el tono y los argumentos usados confirman que en España no sólo hay una crisis económica, sino que hay además una crisis política e institucional, que afecta directamente a la moral pública, que los partidos viejos no están dispuestos a enmendar . Porque de otra manera cuesta entender que haya quienes no paren de hablar de impuestos a los ricos mientras encuentran múltiples excusas para justificar que los diputados tengan una parte de su sueldo exenta de pagar impuestos; quienes para no entrar en el fondo de la cuestión – quizás porque les avergüenza – prefieren lanzar ataques ad hominen y denigrar con falsedades a Rosa Diez, una persona íntegra que se ha jugado la vida por defender la libertad y que tiene que ir con escolta policial permanentemente; quienes se creen con el monopolio de luchar contra los privilegios mientras han permitido la apropiación de una parte del sistema financiero (las cajas de ahorro) por quienes ellos nombraron; quienes piensan que España es muy importante, pero no la igualdad jurídica entre españoles….

Cuenta Tim Flenery en su libro “Aquí en la tierra” que en la Inglaterra Victoriana el obispo de Oxford, Samuel Wilberforce, conocido como “San el Jabonoso” denigró la teoría de Darwin en un debate con Thomas Huxley, reputado zoólogo, preguntándole si procedía del mono por parte de padre o de madre. A lo que éste le contestó que prefería revindicar su parentesco con un mono que con un hombre como el obispo, que hacía un uso tan malicioso de sus maravillosas dotes oratorias para intentar estrangular, mediante un despliegue de autoridad, una discusión libre sobre lo que era, o no, una cuestión de veracidad. Pues en eso está UPyD, en tratar de recuperar, en un debate desde la veracidad, el prestigio de la política para afrontar la más grave crisis económica e institucional que padece España en décadas.