La grave situación de BFA (Banco Financiero y de ahorros)-Bankia, con un agujero en sus cuentas superior a 24.000 millones de euros, ha motivado la intervención del Estado a través del FROB y la necesidad de que España haya tenido que pedir a la Unión Europea un rescate de nuestro sistema financiero por hasta 100.000 millones de euros. A día de hoy, nadie ha asumido responsabilidades políticas por estos hechos y no hay voluntad de saber qué es lo que ha pasado para llegar a esta grave situación. Y no ha sido por ausencia de oportunidades para debatir en las Cortes o en la Asamblea de Madrid.
El Grupo Parlamentario de UPyD en esa Asamblea, propuso en dos ocasiones –antes de la intervención de Bankia- sendas preguntas a la presidenta de la Comunidad, Doña Esperanza Aguirre, sobre la situación de Caja Madrid en relación con Bankia. En las dos ocasiones se nos dijo, por la Mesa de la Asamblea controlada por el PP, que la Comunidad no tenía competencias sobre este asunto, por lo que se nos denegó la posibilidad de hacer la pregunta. Ello a pesar de que Caja Madrid controla el 52% de BFA, que ha nombrado a 11 de los miembros de su Consejo de Administración y que cada Caja, por acuerdos firmados con BFA en abril de 2011, continuaba prestando servicios de seguimiento y cooperación relativos a la gestión del negocio bancario minorista en su territorio natural, así como en la gestión del uso de la marca de cada Caja. Sin olvidar lo más importante: que los órganos de esas cajas están trufados de políticos elegidos por los partidos en proporción a su representación en diversas instituciones.
Tras la intervención de Bankia, UPyD pidió la creación de una Comisión de Investigación en la Asamblea sobre Caja Madrid -con el apoyo en este caso del PSOE e IU-, para conocer cómo la gestión de esa entidad previa a la fusión con las demás Cajas había determinado la quiebra de Bankia y las razones por las que la Comunidad Autónoma a través de su consejero de economía, el señor Beteta (ahora Secretario de Estado de Administraciones Públicas), había autorizado la fusión con las otras Cajas para crear BFA. De nuevo, volvimos a recibir la misma respuesta negativa. Esta vez, apoyada en un informe ad hoc del Secretario General de la Asamblea en el que se dice, entre otros flojos argumentos, que la Comunidad de Madrid no ostenta competencias significativas sobre Caja Madrid, ya que las facultades que le atribuye la propia Ley de Cajas de la Comunidad de Madrid 4/2003 y sus sucesivas modificaciones, no son “suficientes para garantizar una supervisión por su parte de la situación de Caja Madrid en el momento de la creación” de BFA. A pesar de que la Ley atribuye al Gobierno regional competencias de supervisión, investigación y control de la actividad económico-financiera y benéfico-social y aunque, como hemos dicho, la propia Comunidad de Madrid autorizó, a través de su consejero de economía, la integración de Caja Madrid en BFA y que es un hecho de notorio conocimiento que el presidente de Caja Madrid fue la persona propuesta por Doña Esperanza Aguirre, que es quien acabó, además, siendo el Presidente de BFA y Bankia.
Inmediatamente después, presentamos la solicitud de una interpelación al Gobierno para que nos explicaran su política general sobre la exigencia de responsabilidades frente a los administradores de las cajas con domicilio social en Madrid. Y en este caso, nos contestó el propio presidente de la Mesa en Junta de Portavoces diciendo, según el acta de la reunión de 5 de junio de 2012, que “no fue admitida por la Mesa por no corresponderse con una cuestión de política general de la Comunidad de Madrid”. Otro tanto acaba de ocurrir esta semana con una nueva iniciativa que hemos presentado para que el Gobierno de la Comunidad de Madrid sancione a los gestores de Caja Madrid administrativamente, les exija que respondan con sus patrimonios del desfalco de la Caja y que envíe a la fiscalía todos los datos que conozca que puedan ser delictivos. La han vuelto a rechazar en la Mesa, pidiendo en este caso un nuevo informe jurídico, pero impidiendo en todo que se pueda ya debatir antes de octubre. Siguiendo prácticas de filibusterismo parlamentario.
Como se puede ver, la Comunidad de Madrid y su gobierno, a juicio del PP, no tienen nada que ver con Caja Madrid. Ellos simplemente pasaban por allí. Parecen creer que podemos olvidarnos de aquellas declaraciones de Aguirre en las que decía “hemos tenido la inmensa suerte de darle un puesto a IU quitándoselo al ‘hijoputa’”, refiriéndose a un puesto en Caja Madrid para ganar su guerra en la batalla con Gallardón por el control de aquella; y de que la han puesto a su servicio con créditos y nombramientos.
Pues va a ser que no. Que vamos a continuar hasta el final para destapar la estafa de Caja Madrid-Bankia y dirimir las responsabilidades políticas, administrativas, patrimoniales y penales que puedan deducirse. Para empezar, en la Audiencia Nacional, cegada la vía parlamentaria, UPyD ha presentado una querella por varios delitos frente al Consejo de Administración de BFA-Bankia. No permitiremos que quienes han hundido este país se vayan de rositas.