El lunes pasado fue un día memorable en la Asamblea de Madrid: PP, PSOE e IU votaron en la Mesa de la Asamblea para que no se pudieran votar tres iniciativas de UPyD que tenían relación directa con trasparencia, austeridad y el fin de ciertos privilegios fiscales. Han leído bien, votaron para evitar votar sobre tres propuestas concretas presentadas por nuestro Grupo hace casi tres meses con la excusa de que hay que darlas a conocer a los portavoces de los grupos, a pesar de que la competencia para pronunciarse sobre ellas es de la Mesa y de que esos portavoces las conocen de sobra, o al menos tenían el deber de conocerlas, desde hace bastante tiempo ya que estaban presentadas hace mucho.
Recapitulemos la historia: nada más entrar en la Cámara y constituirnos como Grupo, después de leer atentamente el Reglamento, presentamos un escrito a la Mesa en el que solicitamos la modificación de varios de sus acuerdos para rebajar el salario un 10% y conseguir que se hicieran públicos junto con las demás retribuciones en especie de los diputados. Cuando la iniciativa tocó en suerte, en una reunión de la Mesa, nos dijeron que no se podía votar porque juntábamos transparencia y reducción de salario y había que presentarlo por separado y porque, además, en lugar de llamarla propuesta había que titularla conforme al Reglamento.
Quizás pensaron que con esa negativa conseguirían desanimarnos y que no seguiríamos insistiendo. Por otra parte, mientras tanto, sin necesidad de escrito alguno a la Mesa de precisión milimétrica como el que se nos requería a nosotros, el PP planteó reducir la asignación a los Grupos, algo que nos pareció perfecto y que apoyamos desde el principio. Lo que por cierto terminó materializándose fácilmente antes del verano. Pero como nosotros somos un poco tercos, seguimos a lo nuestro y, tras preguntar al Secretario General de la Asamblea –porque somos novatos y no pretendemos saberlo todo-, presentamos las correspondientes iniciativas por separado con un titulo matemáticamente ajustado. En una pedíamos la modificación del acuerdo de la Mesa sobre salarios para bajarlos un 10%, en otra que los salarios y las asignaciones a los grupos fueran públicas y finalmente en una tercera –tras un descubrimiento hecho después de entrar en la Asamblea- que se suprimiera el privilegio de los diputados de disfrutar de un 20% de parte de su salario exento de IRPF.
Esta era la situación a principios de septiembre. Pensamos que ya estaba todo solucionado y que por fin se irían tomando en consideración nuestras iniciativas, según orden de presentación. Sin embargo, para nuestra sorpresa, en la primera reunión de la Mesa, no se incluyó en el orden del día la iniciativa sobre transparencia que era la primera presentada. Lo que nos obligo a tener que pedir expresamente que se incluyera en el orden del día de la siguiente reunión. Y ahí estuvo. Por fin creímos que se votaría y hasta confiamos que se aprobaría. Pero no fue posible ya que, en una vuelta de tuerca más, nos dijeron que ese tipo de iniciativas había que hablarlas antes con los portavoces y llegar a la Mesa con una acuerdo “cocinado” según tradición de la casa. Y se negaron a votar. Ante la nueva dificultad seguimos sin arredrarnos y repartimos la propuesta a los Portavoces, en la Junta de Portavoces, para que la conocieran de nuestra mano directamente, a pesar de que ya habían pasado varias veces por el registro de la Cámara (conducto ordinario de presentación de iniciativas para conocimiento de los Grupos y de la Cámara). Pues bien, cuando esta semana han entrado en el orden de día las tres propuestas, de nuevo se excusan para votarlas en que tienen que dar traslado a los portavoces de su contenido. Eso sí, esta vez de forma oficial. Así que, como contaba, votaron no votarlas.
Disculpad este proceloso relato, pero creo que no hay nada mejor que una descripción detallada para conocer el filibusterismo de la Cámara o de como los tres partidos mayoritarios intentan parar aquellas iniciativas que les molestan. Sabed que no se saldrán con la suya, tendrán que acabar votando. Y tendrán que hacerlo a favor. Al tiempo.
Cuanto trabajo tenéis por delante en UPyD !!! pero por favor, no cejéis en vuestro empeño, este país y su gente os necesita imperiosamente. Animo y muchas gracias !!!
Dales cera Ramón
Ánimo que lo estáis haciendo de lujo. Oye, Ramón, ya sé que estáis muy ocupados en Madrid, pero deberíais bajar por Andalucía, necesitamos a UPyD en la Junta, estamos a punto de unas nacionales y de unas autonómicas aquí y os pido priorizar en lo posible Andalucía. Gracias y ánimo, ya veis que lo que hacéis en Madrid lo seguimos en toda España y puede marcar pauta para el comportamiento de UPyD en un futuro próximo en otras autonomías
Ese es tu calvario, otros lo tienen en otras administraciones y los españoles lo vemos en el Congreso de los Diputados. Auténticas representaciones teatrales de títeres incapaces de saber cual es su papel sin que el “jefe” les diga qué votar Sí y que NO. Por eso le dan tantas vueltas hasta asegurarse que ninguno de su equipo se salga de la línea oficial, no valla a ser que vote en conciencia, ¡sólo les faltaría eso!.
A ver si se cambia ya la ley electoral. Quiero una democracia y no lo que tenemos ahora que nos más que una oligarquía. Estoy hasta la coronilla de nuestros políticos chupópteros.
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Gracias por representarme, me alegro de haberos dado mi voto.
Sé que en 10-20 años las cosas van a cambiar y mucho.
Necesitamos una profunda regeneración democrática.
Gracias por dar una voz al cambio que muchos necesitamos.